Para que bailen las chicas
Soirée de altos vuelos el jueves pasado con el grupo de moda, el must de final de año, el sitio donde había que estar. Desde la cuerda floja del segundo disco, Franz Ferdinand estuvieron apabullantemente divertidos, con la particularidad de que era lo único que la mayoría de la gente esperaba. No me parecieron grandes instrumentistas, el sonido a ratos fue espeso. Da igual, tienen un don para hacer trallazos de pop que crean baile inmediato, y además, y creo que es lo que todo el mundo percibe, no tienen ninguna pretensión más que esa. Vi el concierto con fans de U2 conversos que los vieron de teloneros este verano y repitieron sin dudar, hastiados de retórica mesiánica. Dicen que hacen música "para que bailen las chicas". En las antípodas del shoegazing, deberíamos hacerles un monumento por combatir el aburrimiento con estribillos tarareables y por ser tan artys en el planeta de los peinados indies, donde los Strokes hacen de chulos recién llegados a la MTV. Espero que repitamos muchas veces.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home