09 enero, 2006

Vuelta a casa para la Europa judía


Disfruto estos días por primera vez de Philip Roth, y está siendo lento y... divertido, lo reconozco, y eso que los términos suelen contradecirse. "Operación Shylock" es una excusa tragicómica para que Roth reflexione sobre el papel real del estado de Israel en la historia de los judios, las injusticias vividas y aún latentes, el extremismo sionista y la presencia hebrea en nuestro planeta, y lance una atrevida teoría que uno nunca llega a saber si defiende o repudia: el Diasporismo, es decir, la vuelta masiva de los judios de origen europeo a las posesiones que ocupaban en Alemania, Polonia, Chequia y toda Centroeuropa antes de la pesadilla de los campos de concentración y el Holocausto, abandonando un estado israelí que lejos de convertirse en un lugar de recogida, ha devenido un monstruo ingobernable de violencia y odio, metido en una espiral de guerra y destrucción que parece ya para siempre imposible de solucionar con sus vecinos de Oriente Medio.

Magistralmente, Roth se desdobla en un "alter ego" que le suplanta físicamente, dando conferencias, entrevistas y lanzando provocadoras teorías, sobre el fondo de una Jerusalén levantada en armas con la violencia a flor de piel. El enfrentamiento directo con el suplantador da lugar a maravillosas e interminables discusiones sobre los judíos y su mundo, en las que Roth defiende con pasmosa facilidad teorías contrapuestas, entre lo sublime y lo ridículo, y nos presenta algunos secundarios disparatados: un anciano donante millonario que aún conserva la maleta con la que llegó de Europa, un confidente palestino, una lúbrica enfermera amante del doble de Roth y militante de Anti Semitas Anónimos... todo tremendamente lúcido en medio del caos, completando un cuadro apabullante en el que al fondo parecen distinguirse cuatro o cinco ideas claras sobre el mundo hebreo que me han dejado profundamente satisfecho. En una de sus divertidas piruetas, uno de los personajes defiende que, en Estados Unidos, Irving Berlin era un brazo armado del sionismo contra los "gentiles" cristianos, a los que destrozó para siempre las tradiciones religiosas de sus navidades sustituyendo a Jesucristo por Bing Crosby... así de divertido, y a la vez de crudo es todo el libro. Un autor al que seguiré leyendo, sin duda.

1 Comments:

Blogger Pompeyo Guimarán said...

No, no he leido nada de Bellow, que efectivamente parece estar muy cerca de Roth en muchas cosas. Si encuentras alguna buena referencia de por dónde empezar, cuéntame...

6:05 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home