You will never walk alone

A punto ya de cerrar las maletas, me encuentro con la agradable sorpresa de que el nuevo disco de Elvis Costello, previsto en principio para septiembre, está ya en las tiendas. Esta vez junto al gran músico Allen Toussaint, un clásico de New Orleans, el gran McManus vuelve a sobrepasar la genialidad y me deja sin adjetivos. Cuantos más músicos voy conociendo, más escuchando, y más comparando, más aumenta mi admiración por este tipejo de Liverpool. Imposible hacer tantas cosas distintas y tan bien. Da igual que sea este sonido de blues/ soul del nuevo disco, con Burt Bacharach, con Anne-Sophie Mutter, con una Big Band en directo en un festival de jazz, haciendo duos country con reinas del género, él solo con el piano, acompañado de los extraordinarios Imposters, rock, pop, suites clásicas para ballet... todo con una calidad extraordinaria. ¿Cómo es posible que este músico no sea reconocido como un grande indiscutible? ¿Demasiado bueno para ser entendido por el gran público?, ¿aspecto físico enclenque y de empollón? ¿nada comercial?
No olvidaré en la vida el concierto que le vi hace dos años, el día en que repasó todas sus grandes canciones de los 70/80 con una energía y un sonido que no he visto ni de broma en grupos modernos de muchas más campanillas. El día en que, con el escenario recogido y a capella, cantó "You will never walk alone" porque de allí no queríamos movernos nadie. He visto grandes conciertos, pero quizá la emoción más primitiva del rock sólo la he vivido con Springsteen, aquel día de Costello, y puede que hace no más de un mes, en Villalba, escuchando sobrecogido cómo Dylan cantaba "The lonesome death of Hatie Carroll" dejándose el alma; Dylan, a los 65, dando cien conciertos al año, y todavía emocionado y emocionando. Eso es rock'n'roll.
Amigo Santos, me despido por tres semanas. Disfruta la quietud de agosto. Espero leer tus cosas cuando vuelva. Un abrazote.
